UTICRA en el Congreso Nacional. Trabajadores industriales expusieron «en carne propia» el deterioro de su calidad vida debido a la pérdida de empleo, la caída del poder adquisitivo y el cierre de miles de fábricas 

    Trabajadores del sector privado, junto a dirigentes de empresas y de organizaciones sindicales se hicieron presentes en la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación, invitados por la Comisión de Economía que preside la diputada Julia Strada, para dar a conocer personalmente la situación que viven a diario, en el actual contexto de masivo cierre de empresas, fuerte reducción de fuentes de empleo y pronunciada caída del poder adquisitivo salarial, acrecentada por la puesta en funcionamiento de la flexibilización laboral que aprobó el Congreso Nacional por mandato de la administración libertaria en el final de las sesiones extraordinarias durante los primeros meses de este año.

    El primer trabajador en exponer fue Fernando Perez, trabajador de John Foos, una de las muchas empresas que redujo su personal «al dejar de producir para importar o directamente bajar la persiana¨, producto de «la indiscriminada apertura de importaciones», puesta en marcha por el gobierno de Milei y la profunda retracción del mercado interno.

    Perez, encuadrado en la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), relató el proceso vivido en su ámbito de trabajo recorriendo la vida de una empresa que «se fundó en los años 80 en Haedo, se mudó a fines de los 90 a Beccar, donde está ubicada actualmente», cuando «se producían alrededor de 1.000 pares diarios».

    De hecho, según describió, «en 2004 aproximadamente empezó a levantar y a producir alrededor de 1.600 pares», llegando  «a los 2.000 pares diarios y a un tope de 3.600 pares en el año 2023».

    La empresa tal como relató, atravesó el gobierno de Mauricio Macri y también la pandemia; «superamos todas las crisis y se pudo seguir», incluso detalló que «en el año 2022-2023 se tomó mucha gente, se incorporaron muchos compañeros y compañeras, se trabajaba en doble turno y se llegó a fabricar 3.600 pares con la meta de llegar a 4.000 pares», por lo que «se iba a invertir un millón de dólares en maquinaria y las perspectivas eran buenas¨, compartió Perez con los trabajadores, empresarios y legisladores presentes.

    Sin embargo según expresó ¨cuando cambia el gobierno, a fines del 2023, toda la proyección se vino abajo», describió, «nos sacaron la protección que teníamos ante las importaciones» y frente «a la lucha desleal contra los productos asiáticos, se sacaron los aranceles, el famoso pasillo rojo de la Aduana».

    «Entonces la empresa tomó la decisión de también importar y hacer un mix entre la importación, lo ensamblado acá, y lo fabricado con la producción nacional, por lo que empezó a despedir gente con acuerdos voluntarios, y se hizo un solo turno», detalló.

    «Y este año, en febrero de 2026, nos anuncian que la fábrica va a presentar convocatoria de acreedores, posible quiebra, y con esto nos amedrentan para arreglar acuerdo voluntario, que son despidos encubiertos, ofreciéndonos solo el 60% de la indemnización para trabajadores con 24 años de empresa, como es mi caso, o 32 años, y más¨, denunció.

    Así, ¨después de varias discusiones del sindicato con los empresarios, se llegó a superar el volumen de los acuerdos¨, para obligar a la empresas a cumplir con la ley». ¨Pero a todo esto, habíamos quedado 50 personas, 50 familias, sin trabajo», con un presente donde ¨la semana siguiente cierra la producción nacional definitivamente», ya que  «se van a dedicar solamente a importar, que es lo que propone este modelo de gobierno, cerrar la industria nacional, abrir el mercado y sacarnos todas las protecciones¨ concluyó el trabajador de la empresa de calzado John Foos.

    Perez fue uno de los muchos trabajadores que compartieron su situación con los presentes, en representación de miles de hombres y mujeres de trabajo. De hecho, fueron muchos los momentos de gran emoción, cuando los trabajadores despedidos o en peligro de quedarse sin empleo, expusieron su situación personal, en medio de una creciente precarización laboral; dando a conocer en primera voz, los profundos daños y los efectos devastadores que está produciendo en las economías familiares de todo el país, una realidad que cruza prácticamente a todas la actividades productivas distribuidas en el territorio nacional.